domingo, 23 de febrero de 2020

"Elipxia" (Salinas de Jaca - Foz de Salinas)

Le hemos cogido gusto a este lugar... Si el año pasado abrimos dos vías en la Pared del Aguacai, este año estamos equipando varios itinerarios en la Foz de Salinas, que es la zona por la que transcurre el camino que va de Salinas Nuevo al pueblo abandonado de Salinas Viejo. Aunque para llegar a la Foz en la actualidad, es más cómodo hacerlo desde el pueblo de Villalangua.

"Elipxia" es el primer itinerario que hemos equipado. Lleva ya unos meses abierto, pero como es una zona sombría y húmeda (especialmente el inicio junto al río) no ha sido hasta estos días de buen tiempo cuando la hemos probado de verdad. Esta vía no es recomendable para el invierno.

La Aguja de Salinas fue ascendida por primera vez en el año 1954, por el collado que hay a la derecha de la misma. En décadas posteriores se abrieron tres vías más (que yo sepa). Todas ellas difíciles y, en la actualidad, olvidadas por los escaladores. El último largo de nuestra ruta (unos 10 metros) coincide con el de la primera ascensión del año 1954. 

Al final ha quedado una vía bastante atractiva, no muy difícil y con un L5 espectacular. El paisaje es precioso, y la vista desde la cima es de las que no se olvidan. Los largos inferiores están todavía un poco sucios, porque hubo que sanear mucho, pero se suben sin problemas siempre que estén secos. Alguno de los seguros colocados no son muy necesarios, pero los pusimos para poder subir sin riesgo con el frío, la humedad, la vegetación y la roca suelta; cuando se termine de limpiar, quizás quitemos alguno de ellos.

Vista desde la cima

Foto "cimera" del autor

lunes, 20 de enero de 2020

Sureste de la Aguja Roja - Nueva variante de entrada (Riglos)

Ya han pasado varios meses desde la última entrada en este blog. Eso no quiere decir que no hayamos seguido con nuestra actividad aperturista... De hecho, son cuatro las nuevas vías que hemos abierto en el Pirineo y Prepirineo; pero no los hemos publicado, de momento, por diversos motivos. En los próximos meses las iremos dando a conocer.

En esta entrada vamos a presentar una variante que hemos equipado en la Sureste de la Aguja Roja de Riglos. Y, de paso, intentar poner en valor esta clásica vía que bastante gente desconoce o margina. En invierno, este itinerario es de los más recomendables por estar bastante soleado. Por otra parte, es la ruta mejor equipada de toda la Aguja Roja.

Foto en la que se puede ver el itinerario completo de la Sureste y de la variante
Para aproximarse a la Aguja Roja, lo más cómodo es aparcar en el Centro de Interpretación de Aves ARCAZ, aunque si lo hacemos en el Pueblo tampoco hay mucha diferencia. Coger la pista que va hacia los Mallos Pequeños y a la Ferrata, y salirse por un sendero marcado con un hito a la altura de los Mallos Cored y Aguja Roja. En la actualidad hay un camino muy marcado que destaca sobre las muchas trazas de caminos antiguos que se han usado desde hace décadas y que la vegetación va cubriendo poco a poco. Para acceder a la Sureste Clásica es recomendable seguir el camino más marcado, pero si queremos ir a la variante nueva que hemos abierto, es mejor salirse del camino citado cuando este tuerce a la izquierda y proseguir por uno de esos senderos antiguos. Sería la misma aproximación que para las vías "Prames" y "Buenaventura".


La Sureste Clásica fue abierta en el año 1955 por Rafael Montaner y Pepe Díaz. Más allá de lo que dicen las guías, voy a describir la escalada según mi opinión. Para llegar al inicio de la vía, trepar unos 20 metros por una vira de izquierda a derecha. II grado. No es necesario encordarse.

L1: 45 metros. Vº, con un paso de V+ no obligado. Se puede hacer una reunión intermedia. Escalada bonita en diedro y chimenea.

L2: 20 metros. Primero A0 (o Ae si se lleva un estribo y se quiere hacer con más comodidad) y luego Vº. Subir unos metros y luego el resto del largo es casi horizontal. A la mitad del largo se cruza la Vía "Buenaventura" (línea de chapas marrones que continua hacía arriba) y en la R2 se junta con la vía Prames.

L3: 35 metros Vº. Salir de la reunión por la izquierda, pero enseguida seguir en diagonal derecha. La vía original seguía por una víra hacia la derecha (y así figura en algunas guías), pero en algún momento se cambió su trazado.

L4: 35 metros. Vº. Es el largo con roca más delicada, pero también tiene atractivo. Recientemente, hemos limpiado la vegetación que crece periódicamente en esta zona.

L5: 20 metros. IVº. Largo común con la normal. 

Volviendo al tema de la variante, es una entrada que empieza por la derecha de la gran entosta que conforma el inicio de la vía, justo a la izquierda del Espolón Prames. En un largo de unos 50 metros, o dos más cortos, se enlaza con la R1 de la Sureste Clásica. Poco antes de llegar a esta reunión, se cruza la vía "Buenaventura", existiendo la posibilidad de enderezar con la Sureste escalando unos metros (3 chapas) de esta vía para luego seguir con la travesía de la Sureste. El grado de ese largo de la Buenaventura es 6a+ (obligado V+)

La roca es delicada en el lado izquierdo de la canal por la que se asciende, pero está generosamente equipada. Si se repite, se irá saneando. Una ventaja de esta variante es que en invierno da el sol, cosa que no ocurre con el L1 de la Sureste Clásica. La dificultad es V+/6a (V obligado)

Existe la posibilidad de rapelar directos desde la cima por la misma cara que hemos subido, sin tener que hacerlo por la normal. Se hace en tres rapeles (50, 35 y 40 metros) aprovechando las reuniones de la "Buenaventura". En la sirga que rodea la cima hemos colocado un grillete para montar el primer rapel. Este primer rapel se podría fraccionar en dos, aprovechando otra reunión de la citada vía, que se distingue por tener chapas pintadas de color marrón.

Y eso es todo. ¡Hasta la próxima!

lunes, 22 de julio de 2019

"Metamorfosis" (Salinas de Jaca - Pared del Aguacai)

Después de la experiencia de abrir la vía "Alfa", nos quedamos con ganas de equipar algún otro itinerario. Roca virgen en esta zona hay mucha, aunque algunos paños están poco accesibles o se ven demasiado lisos para conseguir una línea no excesivamente difícil. Desde el aparcamiento, llama la atención la pared que hay justo encima, que a mi me recuerda un poco al Tozal de Ordesa. Y ahí es donde fijamos el objetivo...

Itinerario marcado en rojo
Hubo que ponerse el traje de faena para conseguir llegar hasta la base de la pared y para abrir los primeros largos, pero al final logramos encontrar una línea lógica y atractiva.

La primera parte de la aproximación es similar a la de la "Alfa", pero poco antes de llegar hay que coger un desvío (señalizado) hacia la derecha. Subir por las trazas de camino y los hitos unos cinco minutos escasos, y girar a la izquierda introduciéndose en el bosque para alcanzar el pie de vía. Hay dos pequeños tramos con una cuerda fija, para facilitar la subida.

En los primeros largos queda todavía tierra de la limpieza, hasta que llueva con fuerza, pero se puede escalar sin problemas. Los largos mejores son el cuarto y el séptimo. La vía tiene más continuidad que la Alfa y solo se pasa por una repisa después de la R3. A mi y a la gente con la que la he escalado nos gusta cómo ha quedado.

Reseña
El descenso se hace en rapel, pues habilitar una bajada andando se antojaba un trabajo excesivo: 
  • El primer rapel, aunque la R6 queda a un lado, se hace sin problemas, porque se puede ir oblicuando al final sin necesidad de guiar la cuerda. 
  • El siguiente rapel se hace bajando directo, dejando las primeras chapas a la izquierda. El tinglado del rapel siguiente no coincide con la reunión; se ha instalado un poco más abajo, para que las cuerdas recuperen bien. 
  • El tercer rapel es directo hasta el bosque intermedio. Recuperar las cuerdas y andar un poco hasta el siguiente tinglado.
  • Cuando se rapela por los largos 2 y 3 también hay que tener la precaución de ir bajando en diagonal, cosa que no es muy complicada porque la pared no es vertical.
  • En el último rapel algo similar al anterior.
En verano, la pared se queda en sombra por la tarde. Esta vía tampoco se ve muy afectada cuando hace viento. Habrá gente a la que no le atraiga la vista de esta pared por la vegetación, pero por donde va la vía está limpia.

viernes, 19 de julio de 2019

"Alfa" (Salinas de Jaca - Pared del Aguacai)

Los escaladores veteranos recordarán que en el Término Municipal de Salinas de Jaca hay una zona de escalada ubicada en la Foz de Salinas. Es un lugar espectacular y a cualquier escalador se le van los ojos cuando pasa por allí. Hay varias vías antiguas que no se si se habrán repetido en las últimas décadas y algunas más recientes, pero semiequipadas y poco divulgadas. Estaba yo pensando dónde abrir una vía a mi estilo, sin interferir con las líneas ya existentes y crearme problemas, cuando un amigo me comentó que cerca del Pueblo hay otra zona con posibilidades de escalada, conocida como el Aguacai (debido a que cuando llueve con intensidad se forma en su parte central un barranco que incluso se equipó para rapelarlo). Otros conocidos habían empezando a abrir una vía justo a la derecha del citado barranco; equiparon dos largos, dejaron una cuerda fija, pero el proyecto está parado desde hace un par de años por motivos personales de uno de los aperturistas. Así que nuestra vía sería la primera de la zona.

Foto de la zona, desde la carretera que viene del Pantano de la Peña
Nos decidimos por una línea de diedros muy llamativa, situada a la izquierda de la pared, en la zona que menos se ve desde la carretera, pero que cuando te aproximas atrae inmediatamente la atención.

Se adjunta un croquis en el que se detalla el acceso. Después de equipar la vía, la pista de acceso la han mejorado porque se ha ensanchado para que pasen los camiones que extraen madera de los montes colindantes. La aproximación es corta y agradable, porque transcurre por un bonito bosque.

Croquis con el acceso
Empezamos a equipar la vía en invierno, y nos sorprendió que el lugar estaba protegido del viento y se podía escalar aunque estuviera en la sombra todo el día. Solo después de una nevada tuvimos que parar unos días, porque los dos primeros diedros tardaron mucho en secarse y estar practicables. En verano, aunque un poco menos, la vía también está en sombra casi todo el día y es una opción cuando en otras paredes al sol te asas de calor.

Reseña
A algunos escaladores la vía no les atraerá por ser una pared cortada por varias repisas, pero el trazado resulta atractivo y la roca caliza es de bastante buena calidad. El tercer diedro es espectacular.

Vista de los tres diedros de la vía
El descenso se hace andando en unos 40 minutos, y es muy agradable al desarrollarse por un bosque con bastante sombra. No se pasa por el pie de vía, sino que el camino te lleva directo al parking en el que se dejan los coches.

Según la época del año, tenemos varios sitios cercanos para darnos un baño en diversas pozas de los ríos Asabón y Bergosal. El bar/restaurante más cercano es el clásico "El Jabalí", situado a unos 5 km. en el Pantano de la Peña y que fue reabierto hace poco más de un año. 

En fin, una zona de escalada nueva en la zona, diferente al conglomerado predominante en las proximidades (Riglos, Peña Ruaba y Agüero)

jueves, 31 de enero de 2019

"Avatar" (Mezalocha - Peña del Águila)

Unos 15 metros antes de la ya descrita vía "Los Picapiedra", vimos un diedro poco marcado (no confundir con otro más a la izquierda y por el que va una vía antigua) que parecía atractivo y que podía ser la excusa para abrir un itinerario nuevo. El resultado es la vía "Avatar", que creemos ha quedado bastante bonita.


El L1 transcurre por un muro vertical. La primera parte se escala bien (V+), luego vienen un par de pasos que hemos subido en A0 (pero que creemos son liberables) y la llegada a la reunión vuelve a ser más fácil. R1 en una cómoda repisa. Roca aceptable.

El L2 va por un diedro de roca bastante decente para lo que sueles encontrarte en Mezalocha. El paso de inicio lo hemos hecho en A0, pero también parece liberable. El resto del diedro puede ser V+ y solo hay un paso fino (6a+) en la zona a la que llegas a la roca gris. La R2 es bastante incómoda y se puede hacer reunión directamente en la R2 bis, aunque entonces no ves al compañero. Desde la R2 bis se puede abandonar la pared andando por una repisa hacia la izquierda.

El L3 se asciende por el flanco de un espolón de bloques y pequeñas repisas. Cerca del final hay un diedro muy bonito de roca compacta, que es donde está el paso más difícil del largo. Este largo cruza una vía antigua, que iba buscando las partes más fáciles y con arbustos (para asegurarse). Aunque los itinerarios son diferentes, hablamos previamente con los aperturistas (Fernando Navarro, Pablo Villajuana y Jesús Bernal) y no nos pusieron ningún inconveniente. La roca tenía tramos muy rotos y era muy peligroso ascender por allí. Aunque todavía hay que tener cuidado en algún paso, hemos saneado mucho.  

El grado obligado de la vía es V/V+ y solo se requieren unas 15 cintas. Algún seguro podría sobrar, pero se agradecen en un terreno en el que casi nunca debes fiarte completamente de la roca.

Si alguien desea hacer una escalada de grado asequible, la combinación de los dos primeros largos de la vía "Los Picapiedra" y el tercero de "Avatar" es una buena opción; en la repisa de la R2 bis es muy sencillo cambiarse de itinerario. En una mañana da tiempo de sobra para escalar las dos vías.

La bajada se hace muy rápidamente andando hacía la izquierda siguiendo un sendero. La R1 y la R2 son rapelables, por si se necesita abandonar.

Con esta ya son cinco las vías que hemos abierto en Mezalocha y, de momento, no llevamos idea de hacer ninguna otra. El que quiera ir a conocer la zona y escalar unas cuantas rutas bien equipadas, ya tiene actividad para varias incursiones. Los detractores de nuestro estilo, tienen todavía mucho terreno virgen y/o muchas vías antiguas para restaurar a su gusto; aunque estoy seguro de que algún iluminado, pijiprogre o neoinquisidor saldrá diciendo que hemos desvirtuado el espíritu de la escalada en Mezalocha, o insultándonos como hacen habitualmente esos energúmenos. Pero ya estamos acostumbrados!!!

sábado, 29 de diciembre de 2018

Antecedentes de las vías "Los Picapiedra" y "Pandora" (Mezalocha)

Recientemente se ha puesto en contacto conmigo Marcelo Bernal, para comentarme que los dos primeros largos de la vía "Los Picapiedra" ya habían sido ascencidos por él y unos compañeros (Fernando Navarro, Pablo Vilajuana y Jesús Bernal) en el año 1972. Las fotos que me ha enviado no dejan lugar a dudas. Luego salieron hasta la cima de la Peña del Águila por un trazado más a la izquierda del que utilizamos nosotros en el L3. A su vía la llamaron NVB. Esta información no figuraba en la guía de la zona y tampoco encontramos ningún seguro fijo, por lo que pensamos que estábamos en una linea nueva.

Aclarada la situación, le he ofrecido a Marcelo hacer lo que estimase oportuno con esos dos largos. Me ha dicho que le parecía bien que se quedasen equipados, tal como los hemos dejado. Todo un ejemplo de caballerosidad y sentido común, que le agradezco sinceramente. Cuando los escaladores asciendan por allí, que recuerden que están en la vía NVB.

Algo parecido ha ocurrido también con la vía "Pandora" a la Peña del Moro, cuyos dos primeros largos fueron escalados también en la década de los 70 por Ambrosio García-Izquierdo. En este caso no se si la vía tenía nombre. De cualquier forma, tampoco Ambrosio ha puesto ningún problema en que se quede equipada. ¡Muchas gracias!

Aprovecho para comentar que no tenemos intención de "acribillar" a vías equipadas con nuestro estilo Mezalocha. Solo queremos dejar unas cuantas rutas bien aseguradas para que los que no conocían la zona se acerquen a verla, y que los que conociéndola la habían apartado de sus objetivos se animen a ir de nuevo. Vías sin equipar o semiequipadas va a seguir habiendo en número suficiente para los que busquen las sensaciones de los primeros escaladores que recorrieron estas paredes.

Feliz Navidad y Próspero Año 2019

martes, 18 de diciembre de 2018

"Los Picapiedra" (Mezalocha - Peña del Águila)

Mezalocha está este año preciosa con el pantano rebosante de agua. Como ya he comentado en otras entradas, la roca es, en general, muy mala, pero con ganas de trabajar y poniendo cariño, pueden abrirse todavía multitud de nuevos itinerarios. En esta ocasión hemos elegido la Peña del Águila, que es la pared que nos encontramos antes de llegar a la Peña del Moro desde el parking de la Presa. En unos 2 minutos se llega a pie de vía, siguiendo el sendero bastante marcado que rodea el embalse. El nombre está indicado en el inicio y es visible desde el mismo camino.

La Peña del Moro en el centro y la Peña del Águila a la izquierda (vista desde la otra orilla del Pantano)

La Pared está cortada por una repisa, pero por la zona dónde transcurre la vía tiene una anchura de solo unos 5 metros y no rompe mucho la continuidad. Los dos primeros largos de la vía "Los Picapiedra" van por unos diedros escalonados con una dificultad moderada. El tercero y último es el largo "estrella": la primera parte sube por una bonita fisura muy disfrutona (V/V+) y luego continua por un muro más difícil pero también muy estético (no lo hemos liberado completamente pero parece factible hacerlo); la roca es bastante aceptable en todo el largo. 


La R2 se puede saltar, si se desea, y hacer el relevo en la R2 bis. Desde la repisa intermedia, se puede salir andando por la izquierda. El descenso se puede hacer en dos rapeles de unos 40 metros, pero yo recomiendo bajar andando para evitar tirar piedras; no cuesta más de cinco minutos siguiendo la traza que sale hacia la izquierda (en dirección al parking).

En los dos primeros largos hay todavía tierra procedente del saneamiento realizado, pero la calidad de la roca es mejor que la de otras vías que llevan más de 50 años abiertas. En una mañana, da tiempo de sobra para combinar esta ruta con algún otro itinerario de la cercana Peña del Moro.